Como las clases de Mystifera eran las últimas del día y terminaban a mediodía, Enkiro, Riku, Nana y Eliza fueron a almorzar por propuesta de la elfina. En el comedor, Enkiro quedó asombrado por la variedad; al ser becado, contaba con una tarjeta especial entregada por el director Rakio que le permitía pedir cualquier platillo.
Mientras comían, escucharon a otros estudiantes hablar sobre una batalla de esgrima. Riku intervino para explicar que la próxima semana iniciaría el prestigioso concurso de "Caballero Qhenta", donde distintas academias compiten, siendo el duelo de espadas el evento principal.
Enkiro: Me gustaría participar en este concurso.
Riku: Jajaja, te harían pedazos. Esta es una academia de magia, no de esgrima. Nunca hemos ganado.
Enkiro: Entonces yo seré quien gane por primera vez para esta academia.
Eliza: Bueno, nosotras te apoyaremos. (Dijo con una sonrisa hermosa).
Durante la semana, Enkiro conoció a Rikuto Umbra, un chico bestia (oso) que ocultaba sus orejas por temor a los seguidores del Cientismo Sagrado. Enkiro no solo asistía a clases, sino que practicaba esgrima en cada momento libre.
Un día, Enkiro planeó un "choque accidental" para hablar con Eliza. El plan salió a la perfección, aunque ambos terminaron en el suelo. Eliza, al ver que Enkiro se había dañado la mano, utilizó un avanzado hechizo de curación.
Enkiro: Gracias, Eliza. Por ti ganaré este concurso.
Eliza: Aaah, gracias. Sé que ganarás.
Sin embargo, el director Rakio anunció que habría una preselección: un circuito de resistencia y fuerza. Solo los tres mejores tiempos clasificarían. El circuito era un misterio que cambiaba cada año.
Cuando fue el turno de Enkiro, se enfrentó a un laberinto caótico. Esquivó oleadas de flechas que llegaron a rozarle la pierna, cruzó lagos de barro denso y finalmente se topó con un samurái durmiente que custodiaba la salida. Usando un hechizo de arena para cegarlo, logró arrebatarle la llave y cruzar la meta.
Señor de la puerta: Enkiro Mikiojiro: medio reloj grin, un cuarto de reloj roun y un reloj mouth.
El asombro fue general: Enkiro había logrado el segundo mejor tiempo, solo por debajo de Thishiro Kato. Pero el esfuerzo fue tal que, tras intercambiar unas palabras con Nana, Enkiro se desmayó.
Despertó más tarde en el hospital de la academia. Tras ser dado de alta por el encargado Haru, corrió a la tabla de anuncios. Allí confirmó su clasificación en segundo lugar, pero vio con tristeza que Nana no había logrado terminar el circuito.
Riku y Eliza lo encontraron allí para felicitarlo.
Eliza: Felicidades, Enkiro, me alegra que hayas pasado.
Enkiro: Lo prometido se cumple, Eliza.
Riku: ¿Lo prometido? ¿Qué se prometieron ustedes?
Eliza: (Nerviosa) Nada...
Aunque Enkiro quería ayudar a buscar a Nana, Riku y Eliza lo convencieron de ir a descansar. El verdadero desafío, el Caballero Qhenta, estaba por comenzar.