Capítulo 4

Qué aburrida es la academia

Enkiro decide dar una vuelta por la Academia. Mientras recorre los pasillos, cada vez se siente más asombrado, ya que la institución es enorme, con muchos edificios y una arquitectura de estilo gótico. Se da cuenta de que ya hay estudiantes caminando por ella; debido al incidente del encapuchado, las clases habían empezado dos días antes.

A lo lejos, ve una biblioteca que le llama la atención. Parecía pequeña desde fuera, pero por dentro era enorme. Enkiro, emocionado, comenzó a buscar entre los libros hasta que encontró uno titulado "LOS PILARES". Kayto le había comentado sobre esas religiones, así que se sumergió en la lectura sin medir el tiempo.

Fue cuando los estudiantes empezaron a retirarse que Enkiro regresó a la realidad. Un poco nervioso, preguntó al recepcionista por qué todos se iban.

Recepcionista: (Riendo) ¿No sabes, chico? Ya terminaron las clases.

Enkiro salió apresuradamente, avergonzado. Notó que ya era tarde y recordó que debía buscar al profesor para saber dónde dormiría.

Mientras corría por los pasillos laberínticos, un hombre lo llamó a lo lejos:

???: ¿Enkiro?

Enkiro: Disculpe, señor, no debí correr así. Estoy buscando a un profesor.

Arion: Ya veo, jajaja. Soy Arion. El director me asignó a tu grupo, así que soy a quien buscas.

Arion le comentó que lo había estado buscando por toda la academia. En ese momento, Enkiro se distrajo al ver a una chica de ojos brillantes y cabello rojo corto que salía de un aula. Se quedó sin palabras ante su belleza.

Arion: ¿Estás escuchando, Enkiro? Bien, te asignaré una habitación, pero recuerda: la disciplina es clave aquí. ¡Buena suerte!

A Enkiro se le asignó una habitación alejada y solitaria por ser el último en matricularse. Tras una limpieza profunda —donde incluso se lastimó un dedo con una aguja—, se echó a descansar pensando en la misteriosa chica, deseando que estuviera en su misma clase.


A la mañana siguiente, Enkiro despertó tarde. Corrió hacia su primera clase: Magia Curativa Práctica. Al llegar, la profesora Aheli le permitió pasar ante la mirada asombrada de sus compañeros. Buscando un asiento, volvió a ver a la chica del cabello rojo.

Chico: ¡Hey, aquí hay un espacio, puedes sentarte aquí!

Enkiro se sentó junto al muchacho, quien se presentó como Hitawa Nakana. Hitawa le ayudó a entender la clase, ya que Enkiro se había perdido la teoría.

Aheli: Bien chicos, saquen lo que les pedí ayer.

Para sorpresa de Enkiro, todos sacaron animales heridos: gatos, gallinas, conejos. Hitawa sacó un gato joven herido. La profesora les instruyó canalizar el maná y visualizar la restauración.

Aheli: "Desciende tu mano sobre los que lo necesitan, Aeloria".

Enkiro usó la pequeña herida de su dedo para practicar. Aunque le costó más que a otros, finalmente logró sanar a un compañero de práctica.


La siguiente clase era Mystifera. Enkiro entró al salón buscando a la chica, pero terminó sentándose solo. De pronto, ella entró junto a otra joven. El profesor resultó ser nuevamente Arion, quien pidió formar grupos de cuatro.

Arion, notando el interés de Enkiro, intervino con un guiño cómplice:

Arion: Riku, ¿por qué no haces equipo con Enkiro? Él es nuevo.

Riku: Haré equipo con Eliza... bueno, está bien.

Así, Enkiro terminó en el grupo de Eliza, Riku y una chica elfa llamada Nana.

Nana: Me llamo Nana Kiohi, soy una elfina de la Ciudad del Bosque.

Riku: Yo soy Riku Arashi. Si quieres, Nana, te enseñaré la ciudad.

Eliza: Yo soy Eliza Tanaka... pero dentro de la academia solo díganme Eliza.

Nana: ¿Tanaka? ¿Eres la princesa Eliza?

Enkiro se sintió un poco desanimado al saber que Eliza era una princesa, sintiendo que sus mundos estaban muy alejados. Cuando llegó su turno de presentarse:

Enkiro: Soy Enkiro Mikiojiro, vengo de Gaungio. Estoy decidido a hacerme fuerte para evitar otro ataque como el que vivimos.

Riku: Así que eres un tipo vengativo, jajaja.

La clase transcurrió entre charlas, ya que el profesor Arion se retiró misteriosamente al poco tiempo de empezar, dejando que el nuevo grupo se conociera mejor.