Han pasado cuatro meses desde que Enkiro comenzó su vida como aventurero. Sin embargo, los artefactos de las Ruinas Ono trajeron consigo una maldición: el envejecimiento prematuro. Su cabello comenzó a tornarse blanco y su piel perdió vitalidad, aunque su fuerza permanecía intacta.
Durante una peligrosa misión en los Manantiales del Dragón, Enkiro fue gravemente herido por un Kacpi. Arrastrado por la corriente de un río subterráneo y al borde de la muerte, fue rescatado por Arck (un Naju) y llevado ante Chan Ryoma, un misterioso comerciante de medicinas y objetos antiguos.
La Purificación y el Entrenamiento:
Chan identificó la maldición como agentes patógenos que consumían el color del cabello. Tras una dolorosa purificación, Enkiro pidió ser su discípulo. Durante dos años intensivos, Enkiro aprendió que la magia era manipulación molecular. Dominó hechizos arcanos como Room (un sistema aislado de energía) y técnicas avanzadas de esgrima.
Chan reveló su pasado: perteneció a la organización del Dios Dragón en el reino de Suzakumura, la misma que robó la espada de Enkiro. Ahora, ambos son considerados traidores por la organización liderada por Hiromi.
Ascendido al rango Samma, Enkiro aceptó una misión real: participar en la guerra del reino de Mistsora contra la opresión de Yokawa y las incursiones de Suzakumura. Al llegar, encontró un reino devastado por el hambre tras el cese del comercio de alimentos por parte del Rey de Yokawa.
En el pueblo de Rore, Enkiro presenció las atrocidades del tráfico de personas. Desafiando las leyes internacionales de combate en ríos, corrió sobre el agua con una velocidad asombrosa para rescatar a un grupo de secuestrados en un barco enemigo.
Comandante: ¡Es imposible correr sobre el agua sin un barco!
Enkiro: (Para sí mismo) Es solo comprensión de los elementos.
Tras destruir el barco y salvar a los civiles mediante una plataforma de tierra perfectamente modelada, Enkiro regresó a la costa. Allí, una joven llamada Yumi Merrod, que lo había perdido todo en el ataque, le suplicó que la tomara como aprendiz.
Yumi: Por favor... no tengo a dónde ir. Enséñame a ser fuerte.
Enkiro: (Recordando su propio pasado) Está bien, Yumi. Puedes venir conmigo.
Con un nuevo propósito y una aprendiz a su cargo, Enkiro se prepara para los oscuros días de guerra que se avecinan en el continente.